No voy a adornarlo. Este proyecto no nace de un sueño de verano, nace de la pura supervivencia. Nace del fuego provocado por la injusticia de una sociedad y un sector que, a veces, nos rompe.
Soy madre soltera. Me reciclé profesionalmente a través de un Bootcamp de 850 horas. Me dejé la piel para entrar en el sector tecnológico. Entré como "Junior", pero desde el principio asumí responsabilidades que no me correspondían en el papel: ayudé a levantar arquitecturas en Angular, aporté soluciones críticas, me formé por mi cuenta.
¿El resultado? La invisibilidad.
He vivido el engaño de firmar una oferta como "Ingeniero de Software" para luego ver una categoría inferior en mi vida laboral y en mi nómina. He visto cómo se negaban a evaluarme, cómo "se perdían" mis datos o se inventaban excusas burocráticas para no reconocer mi trabajo real. He tenido que acudir al Sindicato y a abogados laboralistas para pelear lo obvio: a igual trabajo, igual salario.
Porque la ley no dice que te paguen por tu título universitario; dice que te paguen por el puesto que ocupas y las funciones que realizas. Y sin embargo, he visto cómo mujeres cobramos la mitad o un tercio que nuestros compañeros varones en el mismo proyecto.
¿Es machismo? Me gustaría creer que no, pero mi realidad ha sido ver a mujeres utilizadas como "números" para cumplir cuotas de paridad en las empresas, mientras la precariedad nos ahoga.
Yelose Tech nace de ahí. Es el fuego creado por esa injusticia. Es mi respuesta a la brecha salarial, a la mentira de la "titulitis" frente al talento real y a la precariedad que destroza la salud mental de tantas mujeres.
Estoy construyendo el lugar que a mí me negaron. Un lugar donde el talento no tiene género, donde el esfuerzo se paga y donde no hace falta romperse para crecer.
Esto no es solo una empresa. Es mi vida puesta en código. Y estamos llegando. 🔥